Trastornos del ritmo al hablar en público

//Trastornos del ritmo al hablar en público

Trastornos del ritmo al hablar en público

Este tipo de trastornos, en lugar de afectar a la pronunciación de los fonemas, produce modificaciones en el ritmo de la emisión de las palabras, y altera la fluidez de la comunicación.
Las personas aprenden, escuchan y procesan a diferentes velocidades, por lo que, si hablas muy rápido o demasiado lento, tu audiencia  desconecta porque no acaba de entender lo que quieres transmitir.
Cuando pensamos en una correcta comunicación, tenemos en cuenta que ésta sea fluida, comprensible, suave, que lleve un flujo continuo sin excesivas pausas ni repeticiones donde el lenguaje oral camine a un ritmo adecuado para una fácil asimilación.
El ser humano, desde su más tierna infancia, aprende y automatiza el uso del lenguaje.
En ocasiones, este proceso de aprendizaje se ve alterado generando diversas disrupciones: titubeos, tartamudeos, prolongaciones, inestabilidad y atoro, repeticiones de fonemas o sílabas, pausas, cambios de ritmo.
Todo esto genera dificultades tanto para el receptor como para el emisor y, como en trastornos anteriores, una correcta evaluación y tratamiento del problema, ayudará a dominar las técnicas necesarias para estabilizar la afección y minimizar su repercusión.
Entre los trastornos más conocidos:
Disfemia o tartamudez: implica repeticiones rápidas de sonidos o palabras como consecuencia de una excesiva tensión en los músculos vocales, marcando una discontinuidad constante en el ritmo del habla.
Taquilalia: en este caso el ritmo es demasiado acelerado, lo que dificulta la comprensión del mensaje. Más que una afección del habla, el origen de este problema reside en la previa disposición mental que organiza las palabras antes de emitirlas.
Bradilalia: opuesto al anterior, se caracteriza por una lentitud muy marcada a la hora de hablar. Es habitual repetir sonidos, realizar excesivas prolongaciones o pausas injustificadas.
Farfulleo: en este caso no solo se altera la velocidad y el ritmo en el habla, sino que la pronunciación también se ve comprometida, ocasionándose saltos en la misma, confusión de sílabas o fonemas y desestructuración de la frase.
2018-11-06T11:05:30+00:00