Cómo podrás ser un líder a través de tu voz

Como ser un líder a través de la voz

Cómo podrás ser un líder a través de tu voz

¿Soy el líder que quieren escuchar? Si te has hecho esta pregunta alguna vez, deberías prestar atención a esto que te voy a contar sobre cómo la voz, tu voz, puede determinar el carácter o el carisma de tu persona y de tu mensaje.

Es posible que en alguna ocasión te hayas encontrado con personas con grandes dotes de motivación, que escriben textos brillantes que incluso llegan a convertirse en best sellers, que son grandes coaches, empresarios o directivos de éxito que, cuando se lanzan a ofrecer un discurso a su audiencia, pierden todo ese glamour y no responden a las expectativas que habían generado en absoluto.

¿Por qué crees que ocurre esto? La respuesta es sencilla: este hecho se da porque esa persona en cuestión no le ha dado la importancia debida a la voz, a su propia voz y, lo que es más importante, no sabe usarla correctamente.

Cualquier gran presentador, conferenciante o comunicador que se precie tiene en la modulación vocal su mejor arma.

Seguro que te vendrán a la mente unos cuantos personajes a los que tendrás cierta admiración por la capacidad que tienen de comunicar con su voz, por cómo hablan, por cómo modulan y transmiten un mensaje de forma clara, y que además resultan muy agradables de escuchar.

Pues de eso se trata: es la capacidad de variar su voz lo que hace que sean capaces de modularla para crear distintos climas en función de lo que se dice, de lo que este emisor quiere transmitir y de a quién se lo quiere transmitir, de modo que podrá mantener al oyente, a ti mismo por ejemplo, atento a su mensaje.

Y cuando hablo de este tipo de figuras no sólo me refiero a comunicadores de prestigio. Ocurre a menudo con ese amigo o amiga de toda la vida a quien nos gusta y reconforta escuchar por la tranquilidad, pasión o energía que nos transmite a través del modo en el que habla y de cómo es capaz de modular su voz. Seguro que ahora mismo te ha venido alguno a la mente.

¿Quieres ser tú ese orador a los que los demás escuchen atentamente? Lo primero que has de hacer es tener una buena estrategia comunicativa.

Tienes que focalizar sobre ciertos puntos de interés que quieras resaltar y que creas que pueden despertar las emociones de quien te escucha, potenciando las llamadas a la acción y la participación.

Además, no debes de olvidarte de tres factores fundamentales en el discurso:  volumen,  tono y la cadencia. Dominar los tres de golpe es un ejercicio de gran dificultad que se puede conseguir, pero después de mucho entrenamiento.

Así que mi consejo es que vayas poco a poco, centrándote en cada uno de ellos hasta poder controlarlo. ¿Cómo lo trabajo yo con las personas a las que asesoro y formo?

A través de grabaciones, tratando de que regulen la velocidad a la que hablan para facilitar la comprensión, con ejercicios y ensayos continuos, haciendo que se escuchen constantemente.

En mis cursos de formación, la escucha activa y el auto análisis son muy importantes para seguir avanzando y evolucionando.

Así, y paso a paso, podrás ir logrando mejoras en cada uno de los tres factores que reseñaba. Verás como llegará un momento en el que podrás combinarlos de forma casi perfecta.

Modulando y proyectando tu voz, conseguirás que el público que te escucha, siga el ritmo de tus palabras y preste mayor atención a aquellas a las que tú le das más importancia. 

Un líder lo es porque consigue ser escuchado. Y en alguna ocasión puede ser porque tenga un don. El resto de las veces, la mayoría, se debe a una técnica que puede ser aprendida y mejorada.



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