Hoy, Día Mundial de la Voz, quiero hablar de la higiene vocal y de su papel fundamental para mantener la eficacia en la expresión oral. Una voz clara y bien cuidada no solo mejora la calidad de la comunicación, también previene posibles problemas de salud relacionadas con el tracto vocal. Para ello, se antoja necesario adoptar prácticas que protejan y fortalezcan las cuerdas vocales. 

Como decimos, una voz saludable es más resonante, flexible y capaz de transmitir emociones de manera efectiva. Por otro lado, la falta de cuidado vocal puede resultar en problemas como la ronquera, la fatiga vocal o incluso lesiones más graves en las cuerdas vocales. Esto, por razones obvias, nos afectará negativamente para comunicarnos. 

Veamos, a continuación, seis malos hábitos que están dañando tu garganta y tu voz. 

  • El carraspeo: este es el primero y fundamental y, además, lo hacemos habitualmente. Lo que hace es tensar mucho las cuerdas vocales por el golpe glótico que damos.
  • Alimentos que no debes tomar en exceso: hay que evitar la menta, picantes, dulces, salsas… Todo esto hace que se reseque e irriten las cuerdas vocales.
  • Una buena postura: hay que tener una buena postura sobre todo al hablar.
  • Evitar ambientes cargados de polvo y humo
  • Procurad no hablar entre dientes: esto hace que la dicción no sea buena y tensa las cuerdas vocales. Ni por supuesto, con movimientos demasiados exagerados de los labios.
  • Cuidado con susurrar: susurrar y hablar con la voz muy baja tensa las cuerdas vocales

Calidad de la comunicación

En resumen, la higiene vocal es esencial para mantener la salud y la eficacia en la comunicación. Al adoptar prácticas que protejan y fortalezcan la voz, los individuos pueden mejorar su capacidad para expresarse con claridad y transmitir su mensaje de manera efectiva, evitando así posibles complicaciones vocales que podrían interferir con su capacidad de comunicarse de manera óptima.

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