Tu voz es tu marca personal

Hay una serie de consejos que se encuentran por todos lados con relación a vender y venderse. El tipo de propuestas que aparecen en estos contenidos, con mucha predominancia en la era digital, tocan todo tipo de aristas que son fundamentales para tener en cuenta. Desde el lenguaje no verbal hasta la importancia de la voz, todos estos tips suelen ser fundamentales para comprender cómo vender un producto, un servicio, incluso a uno mismo. En esta ocasión, te quiero contar cómo usar la voz para vender, comunicarse con éxito y lograr mejorar tu propia imagen, siguiendo algunas recomendaciones de la comunicación no verbal.

Saber vender y venderse y tener qué vender no son cosas que vayan siempre de la mano. Hay personas que son muy buenas vendiéndose, y siempre logran cautivar a sus audiencias sin tener más conocimientos o capacidades que otros profesionales. Mientras que hay otras que son muy buenas en lo que hacen, pero no saben cómo vender o cómo transmitirlo.

Para esto, hay una serie de herramientas que te pueden funcionar muy bien, como el autoconocimiento, el control de la comunicación no verbal y otros recursos útiles para hablar en público. En esta ocasión, quiero contarte sobre la importancia de la voz para vender y venderse, o para comunicar una idea de forma eficaz y persuadir a tu público.

La importancia de la voz para tu marca personal

En lo que concierne a vender y venderse, buscar un ascenso laboral, dar webinars, hacer videoconferencias y otros tipos de presentaciones en público, debes considerarte a ti mismo como un producto.

Un producto con un nombre: el tuyo, asociado a una serie de cualidades personales. Conocer eso que tienes para dar es el primer paso ¿Por qué te conocen en tu empresa? ¿Por qué es de valor ese webinar que estás difundiendo?

Luego, si aprendes a manejar el lenguaje no verbal, tendrás una herramienta poderosa para presentar esas cualidades que ya sabes que tienes. Lo que debes hacer luego es preguntarte cómo vender esos rasgos de tu personalidad.

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Si vas a hablar en público, por ejemplo, la importancia de la voz es algo que nunca deberías dejar de lado. Junto con ella, hay otros elementos que son clave, pues siempre debes asumir que tu público también prestará atención a tu lenguaje corporal.

Tú ya sabes que tu audiencia o tu interlocutor observarán qué haces con tus brazos, las expresiones de tu rostro y que tan relajado estás.

En la era digital, todo esto tiene la misma importancia, pero cambian algunas formas. Allí radica la importancia de que aprendas cómo usar la voz para vender, con tanto compromiso que puedas adaptarte a los diferentes entornos en los que tengas que presentarte.

No es lo mismo ser educado, hablar con claridad, saber expresar lo que quieres, qué trabarte, o nunca encontrar las palabras correctas. Este tipo de detalles, que pueden parecerte poco relevantes, son en realidad uno de los rasgos más visibles a la hora de destacar tu marca personal.

¿Quién es tu interlocutor?

¿Ya sabes cuál es tu marca y cuáles son sus cualidades? También deberías conocer tus carencias, siempre en función de mejorarlas.

Una vez que tienes todo esto, será fundamental que conozcas quién es tu interlocutor o tu audiencia, para que puedas adaptar tus estrategias a ese público.

Por supuesto, siempre habrá rasgos que mantienes, te presentes en donde te presentes. Pero no será lo mismo presentarse ante estudiantes de una carrera relacionada con tu profesión que presentarse ante un jurado que evaluará tus proyectos.

La importancia de la voz y del lenguaje no verbal será decisiva. Por otro lado, debes aprender a leer el lenguaje corporal del que tienes al frente. Reconocer cómo reacciona ante lo que dices es una manera de saber cómo está recibiendo tu mensaje.

Al hablar en público, desencadenarás una serie de reacciones en tu interlocutor o tu audiencia. Hacer contacto visual con ellos será un buen paso para demostrar tu autoconfianza. En propia confianza, el público encontrará un motivo para confiar en ti.

Luego, deberás prestar atención movimientos del cuerpo y del rostro y evitar algunas señas, como quedarte de brazos cruzados. Con todo esto, solo te resta saber cómo usar la voz para vender, tanto en la era digital como si darás una conferencia en un auditorio.

La importancia del lenguaje

Para vender y venderse, una persona debe confiar en sus capacidades, y aprender a subrayarlas mediante el uso de algunas herramientas. En este punto, quiero destacar la importancia de la voz.

Con un lenguaje claro y directo, la mitad del trabajo ya está hecho. Es importante que tengas las ideas claras y sepas cómo expresarlas de forma simple.

Ya sea que te presentes de forma virtual o presencial, en ambos casos tienes que saber cómo usar la voz para vender. Pero, en el caso de los entornos digitales, este será un aspecto más destacado, pues no contarás con la impresión que genera el cuerpo en escena.

Imagina que tienes que dar un webinar hoy mismo. Si quieres vender tus conocimientos deberás demostrar que sabes del tema.

¡Cuidado! Salvo que te encuentres ante un auditorio académico, debes evitar un lenguaje demasiado técnico. Tu discurso debe estar adaptado a tu auditorio. Nadie quiere escuchar a un académico que reparte términos difíciles a diestra y siniestra. Quieren, sobre todo, entender.

Acompaña esto con la cadencia en la voz. No titubees ni te muestres con dudas. Ensaya para eliminar las muletillas del estilo “eeeh” y “o sea”. Todo lo que se interprete como falta de confianza en ti mismo, jugará contra tu credibilidad. Es por esto que manejar la velocidad de habla te ayudará a lograr una comunicación exitosa.

Intenta adoptar un tono relajado, serio, seguro y con un lenguaje simple. En general, valiéndote de conocer antes a tu interlocutor podrás definir cuánto de cada cosa será necesaria. Muéstrate seguro. Recuerda que eres tu marca personal.

Si crees que te falta mejorar en este aspecto y quieres saber cómo usar tu voz para vender, puedes buscar la asistencia de un entrenador vocal. Aprende la importancia de la voz y cómo usarla para vender.

Si tienes que hablar en público pronto y nunca lo has hecho, o quieres mejorar lo que ya vienes haciendo, estos consejos acerca de la voz y del lenguaje corporal serán de mucha utilidad. Podrás implementarlos en tus presentaciones, ya sea para vender tus servicios, venderte a ti como profesional o simplemente vender una idea.

El movimiento corporal y el uso de la voz para comunicar conforman un combo al que puedes sacarle mucho provecho.

Lo que hacemos al hablar ant el público público, y me refiero a nuestros movimientos, actitudes, expresiones o el tono de la voz, todo ese lenguaje no verbal, define cómo nos perciben. En gran medida, el grado de éxito que podamos alcanzar depende de ello.

Conocer acerca de la comunicación no verbal es un recurso de gran utilidad en ocasiones muy diversas. Ya sea que se trate de una charla, una conferencia, una capacitación, ir a una entrevista laboral, incluso conocer a tus suegros.

Por eso, hoy te compartiré algunas claves acerca del uso de la voz y el lenguaje corporal para que puedas alcanzar el mejor resultado posible, siempre.

El lenguaje corporal también es importante

El rostro es un elemento fundamental del lenguaje corporal. Cuando piensas en mejorar la comunicación no verbal, notarás la importancia que tienen los movimientos del cuerpo y las expresiones de tu cara.

En el caso de las reuniones virtuales, además, el rostro siempre será lo más visto por tus interlocutores, y será importante que sepas Cómo hablar en una videollamada para conectar con tu audiencia. Aunque no debes confiarte, pues definitivamente no será lo único.

Los seres humanos tenemos 43 músculos en la cara. Imagina la cantidad de posibilidades, de sutilezas que puedes expresar con ella.

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No es lo mismo observar la presentación de un rostro fresco y amigable, que hacer contacto visual con un rostro severo, inmutable. Además, las expresiones faciales son un elemento del lenguaje no verbal que nunca pasa desapercibido. Tanto si eres una persona capaz de leer el lenguaje corporal como si no lo eres.

Muchas veces habrás notado que filtras a la gente, o tomas decisiones respecto de lo que dicen, simplemente por lo que observas en su cara al transmitir el mensaje. Tenlo en cuenta.

No es fácil controlar lo que decimos con el rostro, pero tampoco es imposible. Llevar el control de lo que revelas con tus propias expresiones es un aprendizaje de mucho valor, pues te ayudará a mostrar lo que quieres que vean las otras personas de ti.

El primer paso importante que debes dar es de autoconocimiento: ¿tienes un rostro expresivo? Saber esto será fundamental para poder aprender a controlarlo. Además, debes saber que, si tu discurso es honesto, será mucho más simple mantener la coherencia entre los movimientos del cuerpo y del rostro con lo que dices al hablar ante el público.

Diles adiós a los brazos cruzados

Claro que el rostro no es lo único a lo que prestarán atención de ti en lo que respecta a cómo haces uso de la voz y movimientos corporales al hablar ante el público. El resto del cuerpo también es importante. Por ejemplo, los brazos y las manos. Elijo este particular porque ¡qué difícil resulta saber qué hacer con los brazos al dar un discurso!

No importa cuán correcta sea la postura que llevas, nunca sabes dónde poner los brazos. Sí debes saber que no deberías tener los brazos cruzados en una conversación, o presentación en público.

Pero ¿sabías que, en otras ocasiones, sí que es recomendable? Por ejemplo, para trazar un límite en una discusión que superó lo que quisieras tolerar.

Si estas pensando en el lenguaje corporal al hablar ante el público, es probable que creas que no es necesario conocer otras posibilidades.

Sin embargo, ten en cuenta que aprender a controlar el uso de la voz en consonancia con el cuerpo, es cuestión de práctica. Si lo llevas a otros ámbitos y, más aún, conoces los significados de cada una de las expresiones que pudieras adoptar, te volverás más hábil al leer el lenguaje corporal de otras personas. Y, por supuesto, el tuyo propio. Sin lugar a duda, esto te ayudará a mejorar los resultados, las relaciones… ¡y todo!

Confía en ti, y que tu voz esté enterada

En mi artículo La voz, un instrumento por descubrir, explico la importancia del uso de la voz para comunicar a la hora de solicitar un empleo. Si de lenguaje corporal hablamos, esta es una de las herramientas que más necesitas aprender a controlar. La voz es un instrumento, es un canal, es la materialización de tu mensaje. Tanto en una entrevista laboral como si hablas ante el público, encontrarás que una voz segura y firme siempre te traerá mejores resultados que una voz temblorosa, dubitativa.

Nadie querrá comprar un producto, un servicio o un proyecto en el que ni el vendedor confía, ¿no crees? Lo mismo ocurre con las entrevistas laborales.

Reflexiones finales sobre la voz y el lenguaje corporal

Lo más importante que debes tener en cuenta es que la voz y el cuerpo están estrechamente vinculados, y que deben ser coherentes entre ellos. Si tu estilo es relajado, si te muestras con un rostro seguro, si tus brazos no cuelgan desgarbados a tus costados, si mantienes el contacto visual con los espectadores…pero, tu voz tiembla, habrá una falta de concordancia que tu público notará de inmediato.

Para evitar esto, tienes que aprender a hacer uso de la voz para comunicar, lo que se logra con mucha práctica, lectura en voz alta y conciencia de qué tono de voz necesitas para cada entorno específico.

También puedes trabajar esto con un profesional que te guiará en el recorrido para llegar a un éxito asegurado. Por ejemplo, yo misma llevo muchos años haciendo ese proceso junto a personas y empresas que buscan alcanzar una voz coherente con las necesidades de sus trabajos u ocupaciones.

En nuestro Centro de Alto Rendimiento Vocal, hay diversos programas de entrenamiento vocal que se pueden adaptar a tus necesidades. Además, nuestra área de diagnóstico te será útil para comenzar con una perspectiva clara acerca de lo que debes resolver, para evitar cualquier frustración al hablar en público.

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