Como dar presentaciones

Cómo enganchar a tu audiencia

Un gancho de discurso es la parte inicial de tu presentación diseñada para capturar la atención de tu audiencia de inmediato. Esta herramienta es fundamental porque las primeras impresiones cuentan, y en el contexto de una charla o presentación, tienes solo unos segundos para convencer a tu audiencia de que tu discurso vale su tiempo. Un gancho efectivo obliga a tus oyentes a sentarse y a escuchar, estableciendo una conexión que puede mantenerse a lo largo de toda tu intervención.

Hay dos tipos de apertura en un discurso que a decir verdad no son difíciles de olvidar: efectivas e ineficaces. Pueden marcar, y mucho, la diferencia porque no olvidemos que los prejuicios existen. Debemos evitar que nuestros oyentes se centren en el escáner mental que están haciendo sobre nosotros, nada más vernos, y que empiecen a pensar solo en nuestras palabras y en nuestra voz. 

Apertura efectiva vs. apertura ineficaz

La efectividad de una apertura puede marcar la diferencia entre captar y perder a tu audiencia. Para ilustrar esto, consideremos dos inicios de discursos de charlas TED, ambos presentados por científicos:

  1. «Vamos a sumergirnos en un viaje al fondo del mar.»
  2. «Estudio hormigas… en el desierto, en el bosque tropical, en mi cocina y en las colinas alrededor de Silicon Valley, donde vivo.»

El primer ejemplo, de David Gallo, es intrigante y promete una experiencia emocionante y visualmente atractiva, lo que automáticamente capta la atención. En cambio, el segundo ejemplo, aunque trata sobre un tema fascinante (la conexión entre las hormigas, el cerebro humano y el cáncer), no tiene el mismo impacto inicial. La apertura de Deborah Gordon, a pesar de la riqueza de su contenido, no engancha de inmediato porque no apela a una imagen mental emocionante o a una promesa de aventura.

Qué hace que un gancho sea efectivo

Resuena con la audiencia

Un gancho efectivo debe tocar temas o emociones que sean relevantes para los oyentes.

Si conoces bien a tu audiencia, puedes identificar qué les importa y cómo puedes conectar tu tema con esos intereses.

Por ejemplo, Sir Ken Robinson en su charla TED «¿Las escuelas matan la creatividad?» logra captar la atención en solo nueve segundos utilizando el humor y una referencia directa a las charlas anteriores en el evento: «Ha estado genial, ¿verdad? Me ha impresionado todo. De hecho… me voy.» Este tipo de conexión rápida y humorística hace que la audiencia se sienta involucrada desde el principio.

Sorprende a la audiencia

Los comienzos inesperados pueden capturar la atención y despertar el interés. Los oyentes reaccionan positivamente cuando el orador aborda el tema desde una perspectiva no convencional.

Gavin Pretor-Pinney, en su charla TED, comienza con: «Nubes… ¿alguna vez has notado cuánto se quejan las personas sobre ellas?» Su título, «Nublado con posibilidades de alegría», complementa esta apertura sorprendente pero lógica. Este tipo de enfoque crea una expectativa y curiosidad sobre cómo desarrollará su discurso.

Es conciso

La brevedad en una apertura es crucial para mantener la atención de la audiencia.

Un gancho debe ser lo suficientemente breve como para no perder el interés de los oyentes, pero lo suficientemente detallado como para establecer una conexión. Mark Twain era un maestro en este arte.

Comenzó un discurso después de un brindis por el clima de Nueva Inglaterra con: «Creo reverentemente que el Creador que nos hizo a todos hace todo en Nueva Inglaterra excepto el clima.» Esta apertura no solo es concisa sino también humorística, lo que la hace memorable.

Se conecta con algo más grande

Un buen gancho debe relacionar tu tema con una cuestión o idea más amplia que resuene a nivel emocional o intelectual con la audiencia.

Esto se puede ver en discursos históricos como el de John F. Kennedy en 1961, cuando dijo: «Observamos hoy no una victoria de partido, sino una celebración de la libertad.» Este enfoque no solo presenta su tema (la inauguración presidencial) sino que lo conecta con un valor universalmente apreciado (la libertad).

De manera similar, Sojourner Truth, en su discurso de 1851 sobre los derechos de la mujer, comenzó con una apertura poderosa: «Bueno, niños, donde hay tanto alboroto debe haber algo fuera de lugar.» Esta simple frase conecta su tema con las grandes cuestiones de la igualdad y la libertad.

Otros ejemplos de ganchos efectivos

Para enriquecer aún más nuestra comprensión de los ganchos de discurso, exploremos algunos ejemplos adicionales que han demostrado ser efectivos en diferentes contextos:

Historias personales

Compartir una anécdota personal puede ser una forma poderosa de enganchar a la audiencia. Por ejemplo, un orador que comienza diciendo: «Cuando tenía cinco años, mi familia perdió todo en un incendio,» inmediatamente capta la atención y establece una conexión emocional.

Datos sorprendentes

Utilizar estadísticas impactantes puede ser una excelente manera de captar la atención. Por ejemplo: «Cada minuto, se suben más de 500 horas de video a YouTube.» Esta apertura no solo sorprende sino que también contextualiza la magnitud del tema que se va a tratar.

Citas relevantes

Iniciar con una cita pertinente también puede ser efectivo. Un ejemplo podría ser comenzar una charla sobre liderazgo con una cita de Nelson Mandela: «El liderazgo es sobre la paz y la amistad.» Esta estrategia presta autoridad al discurso y prepara el terreno para los puntos que se abordarán.

En definitiva, al implementar estos elementos en tu apertura, puedes transformar una presentación ordinaria en una experiencia memorable que no solo capture la atención de tu audiencia, sino que también mantenga su interés y compromiso a lo largo de toda tu intervención.

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