Así influyen las emociones en la voz: cómo manejarlas

Las emociones y la voz van juntas. Esto hace que, como dijimos, lo que sentimos y cómo lo sentimos influya en nuestro tono de voz, en nuestro lenguaje corporal, en toda nuestra comunicación con otras personas.

La voz siempre es un espejo de nuestras emociones, y esto hace que las personas capaces de registrar y expresar cosas del plano emocional puedan transmitir todo eso con su voz, que es un elemento de influencia clave de la comunicación.

Esa relación maravillosa entre las emociones y la voz es la que permite que puedas cambiar algunos parámetros que te ayudarán a mejorar.

Es interesante destacar esto, pues significa que las emociones influyen en la voz y viceversa. No se trata de una relación unilateral. Justamente, como esta relación es de ida y vuelta, aprender a controlar tu voz será un paso definitivo hacia el bienestar y hacia una relación saludable con tus propias emociones.

Con una entrenadora de voz, puedes controlar esos impulsos que se cuelan en la voz en los días malos, y al cambiar el modo de hablar cambiarás también tu estado de ánimo.

Las voces son tan únicas como las personas, pero pueden cambiar

La voz es única, como lo son las personas. Es un reflejo de nuestro estado emocional y es un elemento reconocible que nos distingue del resto de las personas, como si se tratara de una huella sonora que nos pertenece.

Hay razones físicas para esto. El proceso para sacar la voz hacia afuera depende de varios órganos del cuerpo que son diferentes para cada persona. Pero no son las únicas razones. Algunas de ellas, incluso se nos escapan.

Tu voz puede cambiar. No solo porque envejecemos o cambiamos de hábitos, pues puede ocurrir que cambie de un momento a otro. Ponte de ejemplo: ¿tienes la misma voz ni bien te levantas y después de comer?

Una vez más, volvemos a la importancia de las formas. Lo que decimos importa, pero sobre todo importa cómo lo hacemos. A veces, intentamos reprimir el enojo y decimos cosas que no giran en torno a él, pero nuestro interlocutor nota que estamos enojados. Esto es porque las emociones interfieren directamente en nuestro tono de voz, y si no tenemos elementos para aprender a controlar la influencia de las emociones, probablemente no podamos evitar que esto suceda.

Mi nombre es Marta Pinillos, y llevo toda la vida estudiando las voces a lo largo de todo el mundo, en una búsqueda por mejorar las trayectorias profesionales de las personas que se acercan a mí, con todo tipo de expectativas diferentes.

Considero que la voz es fundamental para la vida profesional, y así me formé como mentora en comunicación no verbal. Gracias a eso, muchas de las personas que se me acercaron han alcanzado sus metas, pues la voz puede abrir puertas incluso al empleo de tus sueños.

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