Entrevista a Marta Pinillos por Isabel Lobo

Entrevista a Marta Pinillos por Isabel Lobo

Se lee en 9 mins

My Fair Voice

Quería que Higgings, un prestigioso profesor de fonética, le enseñara a hablar bien para poner una floristería. Esa era Eliza, materia prima vocal, descuidada y harapienta, pero consciente de que con una buena dicción y cuidado de su voz podría tener éxito en la vida. Todos nacemos con unas cuerdas vocales Elizadas, pero cuántos llegan a convertirlas en My Fair Lady. Cuántas voces consiguen colocarse bien y proyectar como deberían. Muy pocas. Tu voz es muy valiosa, cuídala.

Isabel Lobo

14 de abril de 2015

Qué importante es la voz. Lo sabía Eliza, esa chiquilla humilde de un barrio londinense que no acertaba a juntar tres palabras sin trabarlas entre sí, pero cuyo afán era reeducar su voz para sacar adelante una floristería. Lo sabía también un tipo altruista que solía hablar en público y que entendía bastante de almas e ideas.

“La voz es un impacto de aire que llega por los oídos al alma”. Platón

Y lo diagnosticó el doctor Elier Gómez, recordando a los profesionales del instrumento lo siguiente.

“El micrófono magnifica despiadadamente cualquier defecto vocal. Por lo que el manejo correcto y técnico de la respiración y la voz para los profesionales, no es cosa fácil. Tiene muchos componentes que orientar y esto no se puede improvisar”.

Aunque nuestra Dra. Higgings de siglo XXI, Marta Pinillos, logofoniatra, insistirá más adelante en que la clave es el entrenamiento exhaustivo de la expresión, hasta que parezca improvisada, natural.

La voz es importante para el que la utiliza como para el que participa de lo que transmites con ella. El genio Ramón Gómez de la Serna siempre se compadecía del oído, del eterno olvidado cuando abrimos la boca:

“Dan ganas de cortar los hilos de la telefonía sin hilos cuando llegan cantos de planchadora”. 

|Esta no es una pregunta que se suela hacer así en primera línea de párrafo, pero casi que es conveniente: ¿Recuerdas cuándo empezó tu educación vocal? Esto es si tienes consciencia de haber aprendido a hablar correctamente. Y no me refiero solo a la buena pronunciación de vocales con consonantes y una correcta utilización de la gramática, sino a si alguien te enseñó a colocar la voz y a gestionar tu respiración.

|| Me temo que no. O sí. Aunque si el recuerdo es difuso cuenta como un no. Y no pasa nada. Solo pasa lo que pasa: falta mucha concienciación al respecto. La voz es el instrumento de expresión del ser humano, y en realidad es un músculo que se veja a diario y desde niños. Pocos dejan prosperar a las cuerdas vocales y se merecen mucha más atención por nuestra parte ya que sin ellas nadie nos entendería. De hecho, según el Consejo General de Colegios de Logopedas, el 70% de los trastornos de la voz se deben a sobreesfuerzos y malos hábitos al hablar.

>>¿Por qué no nos enseñan a hablar?

Es la primera pregunta que se me ocurre hacerle a una persona experta en este campo. Marta Pinillos es logofoniatra, especializada en las últimas técnicas de rehabilitación para potenciar la voz en USA Michigan y  coach en comunicación verbal. Prepara a actores, intérpretes, profesionales y han pasado por sus técnicas más de 3.000 personas.

“Parece que lo que importa es que se te entienda, pero no cómo haces para que se te entienda, es decir, cómo transmites el sonido para comunicarte. El proceso físico pasa desapercibido para la mayoría. Sería importante que desde el colegio se enseñara a hablar. Una asignatura específica para enseñar a hablar. En ciertas carreras es básico. Un periodista,un locutor, un actor, personas que se exponen al público a diario, juegan en primera división”.

Cuando llegué a las manos de Marta Pinillos volví directamente a mi infancia y ella le puso nombre a lo que había aprendido sin darme cuenta.

>> En sus sesiones tuve, sin saberlo, una regresión a todas aquellas tardes de domingo en las que, mientras mi madre preparaba las cosas del colegio del día siguiente, me ponía en la mesa con El Quijote abierto de par en par y me pedía que le leyera un capítulo. Ahora bien, no solo se trataba de leer sino que durante mi lectura ella incidía en la vocalización de lo que estaba leyendo, en la dicción y más tarde en la entonación. Pero también en la respiración. Solía sujetarme con una mano la tripa mientras leía y con la otra los riñones -decía que tenía que ‘llenar de aire sus manos’-.

...No me estaba enseñando otra cosa que la respiración diafragmática y a colocar la voz para proyectarla adecuadamente. Un recuerdo que no tuvo mucho sentido hasta que enfoqué mi carrera a la Radio. Y sería injusto para el lector no saber que ella es la autora de una tesina que lleva por título “La importancia de la voz en los medios de comunicación”. Mi caso es particular, y en aquel trabajo quedan disculpados todos los no tuvieron una educación temprana de la voz<<

“Es perfectamente normal que no sepamos hablar ya que no nos han enseñado como se deben utilizar perfectamente los órganos de fonación. El ejemplo es evidente y nuestro fallo disculpable”. M.C. Lobo García.

Pero la vida está lleva de segundas oportunidades. La reeducación de la voz. Esa es la conclusión de la tesina y por este camino se sigue. Marta Pinillos es la prueba que viene a confirmar esta opción. Ella conoce las técnicas, las pone en funcionamiento y las adapta a cada ser humano fonador que se le acerca. Porque que no se alarme nadie, existen terapeutas, coahes de la voz a los que es imprescindible recurrir, tanto si se tiene un problema como si no, como si en tu caso te ganas la vida con la voz.

"Hay ciertas profesiones que juegan en primera división y tienen que tener un control exhaustivo de su músculo y de boca y diafragma”. Marta Pinillos.

Hay que empezar a romper estereotipos. Es un buen punto de partida para concienciar sobre el cuidado de la voz.

“Una de las patas del foniatra es la enfermedad, pero no hay que estar enfermo para ir al foniatra. Si tú vas al foniatra como entrenamiento estás aprovechando tu potencial de voz. Comerciales, políticos, aprenden a ser convincentes y a llegar al otro mucho mejor pero con mucho entrenamiento”.

No solo eso, es que quienes nos parece que tienen un don natural para el discurso, entrenan horas y horas. Es el caso de Barack Obama o en España, el caso de Albert Rivera. Al margen de sus discursos, de lo que digan, su forma de comunicar llega.

“Entrenan tanto que parece innato”. Marta Pinillos.

Los dos coinciden en un aspecto muy importante: la naturalidad. Han encontrado la ‘confort zone’ del discurso.

“Para llegar al otro hay que buscar la naturalidad. Y si no eres natural no conectas con el otro. Esto es así. Se trata de interpretarnos a nosotros mismos de la forma mas natural”. Marta Pinillos.

¿Colocas, engolas o impostas tu voz?

Quienes mezclan estos tres términos no tienen ni idea de lo que dicen cuando lo dicen -por cierto, que lo de decir por decir sin tener ni idea de lo que se dice, no se trata ni tiene remedio-. Lo que está mal es engolar. Que es cuando tratas de poner una voz exuberante pero te sale la voz de otro con reminiscencias a Carmen de Mairena.

“Impostar es igual que colocar la voz, colocarla en el sitio adecuado para que tengas tus resonadores naturales. Si tú impostas de forma natural tu paladar se ahueca, sale el aire y la voz se coloca sola”. Marta Pinillos.

Tenemos que tener en cuenta que nuestro cuerpo es una caja de resonancia. Lo que habitualmente ocurre es que se utiliza ‘la caja de la máscara, la cara’. Pero la Dra. Higgings insiste en la fisionomía fonadora del cuerpo.

Eres un instrumento musical. Los instrumentos son una copia fiel de nuestro propio sistema de resonancia. Todo tiene su caja de resonancia. Tenemos dos cuerdas, el mecanismo que es el aire. Ahora se trata de armonizarlos a la vez. Y sobre todo concienciarnos de que no te puede fallar el instrumento. La voz es nuestra marca, lo que queremos expresar. No le hacemos caso.No la trabajamos. Y el impacto trabajada o no es impresionante".

Algunos consejos de andar por casa para cuidarte la voz

  • Cambiar tu respiración. Respira con el diafragma.
  • Hidrata las cuerdas vocales. Hacer gárgaras.
  • Descansar entre 7 y ocho horas.
  • Evitar olores fuertes.
  • Son buenos: el propóleo, el limón, la miel, la vitamina A, la vitamina C. 
  • Para mantenerse en forma: masaje en la laringe, con el pulgar el índice y el corazón en movimientos de abajo hacia arriba.
  • Evitar la menta. Cuidado con los frutos secos y las salsas picantes.
  • Fumar reseca las cuerdas, el alcohol las irrita y produce flemas.
  • El frío duerme las cuerdas, las contrae. Evita los cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar los ambientes secos. Humidificar los ambientes.
  • No hablar con el teléfono en el hombro. Se dobla el cuello, las cuerdas también y hacen un esfuerzo por sacar aire que las perjudican.
  • Susurrar y carraspear, nada recomendable.

¿Cómo entrenar para administrar el aire?

Las cuerdas son músculos y hay que entrenarlas para su rendimiento, ya sea en la vida cotidiana o en tu profesión.

“La gente debería aprender a utilizar el aire” Marta Pinillos.

Para compensar y economizar el aire que utilizamos o malgastamos se deben conocer todos los elementos que intervienen en la fonación. En realidad es un proceso que el cuerpo hacer de forma natural, pero que si lo hacemos consciente conseguimos potenciar aún más las cualidades de la voz.La explicación parece lógica. Lo es.

“Seguro que nunca echas gasolina cada cinco kilómetros al coche. Por qué entonces coges aire cada tres palabras… Hay que aprender a utilizar el aire. El cuerpo te avisa cuando necesita aire, por lo que si organizas ese aire y lo coordinas con el organismo, aproximadamente cada 15 o 20 palabras volverás a inspirar. Ese es el uso correcto”.

Igual que Eliza, la protagonista de My Fair Lady, pasaba horas y horas ensayando, aquí lo que te propongo te lleva un minuto. Se trata de un ejercicio divertido que aprendí de la Dra. Higgings de este artículo, Marta Pinillos, y que recomiendo.

[Coge aire de forma diafragmática. Y empieza a leer. Continúa la secuencia con ‘Ha puesto cuatro, ha puesto cinco, ha puesto seis’, hasta donde llegues. Si practicas, cada vez administrarás mejor el aire y te darás cuenta de que las primeras veces lo malgastabas todo al principio. Imagina que eres una gaita, reteniendo el aire y soltándolo poco a poco. ¡Suerte con la gallina!] 

Desde que compré mi gallina ponedora los huevos no me faltan, todas las mañanas cuando voy al gallinero ha puesto una, ha puesto dos, ha puesto tres… 

>> En el caso de Eliza, no eran gallinas sino los trabalenguas o frases enredadas como ‘La lluvia en España bellos valles baña’. Y su caso es el ejemplo perfecto de cómo sensibilizar sobre el cuidado de la voz. También es verdad que Eliza se hartaba muy a menudo del profesor Higgings, pero cuando conseguía pronunciar bien la ‘ll’ o la ‘j’ siempre decía ‘¡Chúpate esa!’ Esta expresión fue la única a la que el profesor de fonética no consiguió darle modales. Y esto está bien, porque la voz tiene que tener personalidad y eso se lo da la forma que tienes de expresarte, las palabras que te caracterizan, las que te inventas o las que utilizas solamente tú en determinadas situaciones. 

La voz es así, espontánea, viva, intermitente, apasionada, desgarradora, madrugadora o trasnochadora. El caso es que siempre quiere bailar toda la noche, como My Fair Lady. Es una dama.

Este jueves, 16 de abril, se celebra el Día Mundial de la Voz. El lema elegido este año por la Asociación Española de Disfonía Espasmódica es 'Tu voz es muy valiosa, cuídala'. 

Isabel Lobo

Periodista. Radio Avis. Lupus verdávoro de la Escuela Peripatética de Aristóteles. Holofónica perdida. Recreadora de sonido, linotipista de la vida. Escribo lo que escribo por inhertzia.

Entrevista a Marta Pinillos por Isabel Lobo

Entrevista a Marta Pinillos por Isabel Lobo

Cursos